Leyendas Urbanas en Derecho III: la informatización de los Juzgados.

Se suele decir con frecuencia que uno de los problemas de la Justicia es la falta de informatización. Que no tiene sentido la existencia de toneladas de papeles.

Todo esto se suele acompañar con imágenes de  procedimientos en papel apilados en montones y llenando estanterías. Incluso para dar más dramatismo se muestra -últimamente menos- alguna imagen de una máquina de escribir.


La realidad es la realidad: en ningún Juzgado se usan máquinas de escribir. Si alguien lo hace es de manera meramente anecdótica o por capricho. Y si hay máquinas de escribir en algún Juzgado es porque son antiguas y nadie las ha retirado.

Todos los Juzgados están informatizados. Los funcionarios, jueces y secretarios tienen cada uno su ordenador.  Y se trabaja con programas informáticos desde hace décadas. Como en cualquier oficina.

¿Cuál es el problema respecto a la informatización?

No es un problema de falta de equipos. Aunque podrían ser más modernos y eficaces. Tampoco es un problema de falta de programas informáticos. Salvo en el Registro Civil, en que falta un programa informático adecuado para la tramitación de los expedientes.

El problema es la falta de organización. Y sobre todo un problema político.

Lo que hace falta es UN ÚNICO PROGRAMA INFORMÁTICO.

Según algunos hay nueve programas informáticos en Justicia: uno del Ministerio -para las comunidades sin competencias transferidas- y otro distinto para cada una de las comunidades autónomas con competencias. Sean nueve, siete u ocho, la existencia de distintos programas informáticos hace que los distintos juzgados de España no estén conectados entre sí.

Cualquier juzgado puede enviar una resolución a cualquier abogado o procurador. Y de hecho se hace cada día, con total seguridad. Pero no le puede enviar ningún documento a otro juzgado. Ninguno. Y se utiliza el correo postal.

Si un juzgado tiene que recibir declaración a alguien que reside en otro partido judicial, remite un exhorto, que es un documento escrito donde pide al otro juzgado que le tome declaración a tal persona y aporta toda la documentación necesaria. Aunque sean documentos informáticos, se imprimen y se remiten por correo postal. El juzgado los recibe, realiza las actuaciones pedidas, las imprime y devuelve todo por correo postal. El retraso en la remisión y el coste económico que supone imprimir y remitir escritos por correo postal cuando puede hacerse por e-mail es un disparate.

Existe algún programa nacional, como el sistema donde aparecen las órdenes de detención, órdenes de alejamiento, antecedentes penales. Están integrados en un sistema informático nacional muy eficaz llamado Siraj -Sistemas Integrados de Registros de la Administración de Justicia-. Pero Siraj no está integrado en los sistemas informáticos ordinarios y alguien tiene que introducir los datos a mano -normalmente el Secretario Judicial-.

En resumen, que la Administración de Justicia está totalmente informatizada. Los equipos no son de los mejores, pero lo que falla es la integración de todos los servicios en un único programa informático nacional.

¿Qué sería lo más barato y eficaz?

Un único programa informático que integrase tanto a las distintas policías y Guardia Civil como a todo el sistema judicial -fiscalía incluida-.

¿Qué ocurre hoy en día?

Alguien va a una Comisaría o Puesto de la Guardia Civil y pone una denuncia. Se realiza un atestado y se introducen en el ordenador todos los datos. Ese atestado se imprime en papel y se remite a los Juzgados y una copia a la fiscalía -a veces por correo postal-.

Un funcionario del Juzgado tiene que introducir todos los datos "a mano", copiándolos del atestado en papel al ordenador (datos como nombres, DNI, direcciones, teléfonos, etc.).

Ese procedimiento judicial se imprime en papel y cada vez que va a fiscalía va el procedimiento entero en papel, a veces por correo si la fiscalía está en otra localidad, cosa frecuente.

Si dentro del procedimiento penal se dicta una medida cautelar o una sentencia condenatoria, el secretario judicial accede a la aplicación nacional y vuelve a introducir "a mano", copiándolos de las actuaciones, todos los datos en Siraj.

Con un único sistema informático para las policías, juzgados y fiscalía se ahorraría tiempo y dinero: en correo postal, en tiempo de trabajos en introducir una y otra vez los mismos datos; y se ganaría en eficacia.

"Sólo" habría que poner de acuerdo al CGPJ, distintos Ministerios y las Comunidades Autónomas con competencias en Justicia: casi nada.

Pero se trata de un mero acuerdo político.

Aunque reitero: lo más eficaz, fácil de hacer y más barato es un único programa. Nada de varios programas, sistemas de integración,  comisiones de coordinación, etc. Sencillamente un único programa.

Después podríamos empezar con el expediente digital.