Leyendas Urbanas en Derecho II: La Ley D'Hondt

Los sistemas electorales sin duda influyen en el resultado electoral. Me refiero al modo en como unos votos se transforman en unos candidatos electos, sean concejales o diputados.

En España se realiza mediante la denostada -por desconocida- Ley D'Hondt. Muchos hablan sobre ella, pero en realidad, pocos la conocen.

Entonces ¿qué es la Ley D'Hondt?


En el Derecho español viene descrita en la Ley de Régimen Electoral General:

Artículo ciento sesenta y tres.
1. La atribución de los escaños en función de los resultados del escrutinio se realiza conforme a las siguientes reglas:
a) No se tienen en cuenta aquellas candidaturas que no hubieran obtenido, al menos, el 3 por 100 de los votos válidos emitidos en la circunscripción.
b) Se ordenan de mayor a menor, en una columna, las cifras de votos obtenidos por las restantes candidaturas.
c) Se divide el número de votos obtenidos por cada candidatura por 1, 2, 3, etcétera, hasta un número igual al de escaños correspondientes a la circunscripción, formándose un cuadro similar al que aparece en el ejemplo practico. Los escaños se atribuyen a las candidaturas que obtengan los cocientes mayores en el cuadro, atendiendo a un orden decreciente.


Ejemplo práctico: 480.000 votos válidos emitidos en una circunscripción que elija ocho Diputados. Votación repartida entre seis candidaturas:


A(168.000 votos) B(104.000) C(72.000) D(64.000) E(40.000) F(32.000)
page54image16280
División
1
2
3
4
5
6
7
8
A
168.000
84.000
56.000
42.000
33.600
28.000
24.000
21.000
B
104.000
52.000
34.666
26.000
20.800
17.333
14.857
13.000
C
72.000
36.000
24.000
18.000
14.400
12.000
10.285
9.000
D
64.000
32.000
21.333
16.000
12.800
10.666
9.142
8.000
E
40.000
20.000
13.333
10.000
8.000
6.666
5.714
5.000
F
32.000
16.000
10.666
8.000
6.400
5.333
4.571
4.000



Por consiguiente: la candidatura A obtiene cuatro escaños. La candidatura B dos escaños y las candidaturas C y D un escaño cada una.



d) Cuando en la relación de cocientes coincidan dos correspondientes a distintas candidaturas, el escaño se atribuirá a la que mayor número total de votos hubiese obtenido. Si hubiera dos candidaturas con igual número total de votos, el primer empate se resolverá por sorteo y los sucesivos de forma alternativa.

e) Los escaños correspondientes a cada candidatura se adjudican a los candidatos incluidos en ella, por el orden de colocación en que aparezcan.


Se trata por tanto de un reparto justo de los votos, sin ninguna duda. Aunque es un sistema un tanto complejo. La propia ley, para explicarlo, pone un ejemplo.

En las elecciones municipales se respeta la proporcionalidad. Se hace una asignación de concejales proporcional al número de votos.

¿Qué ocurren en las Elecciones Generales?

Nos concentraremos en el sistema electoral del Congreso por ser la Cámara más importante. Recordemos, elección de 350 diputados por provincias.

 En estas elecciones no hay una proporcionalidad pura por dos factores:

1.- Se asignan dos diputados a cada provincia, uno a Ceuta y uno a Melilla (102) y el resto (248) se distribuyen por  población. Las provincias con poca población están algo sobrerrepresentadas, al partir todas con ese mínimo de dos diputados. Soria elige a dos diputados, cuando por población llegaría escasamente a uno.

2.- Y lo que es más importante: no hay unas elecciones nacionales, sino una elección independiente por cada provincia y otras dos por Ceuta y Melilla. En total, 52 elecciones independientes entre sí. ¿Qué consecuencias tiene esto?

Si un partido obtiene votos en una provincia, pero no llega al mínimo para obtener un diputado, esos votos se "pierden", no serán de ninguna utilidad, y será igual que si hubiera obtenido cero votos. Un partido puede obtener un 10% de votos en muchas provincias y no obtener diputado en ninguna de ellas. Pero si todos esos votos estuvieran concentrados en una o dos provincias, sacaría varios diputados.

Esto, como puede verse, no tiene nada que ver con la Ley D'Hondt. La transformación de los votos en diputados es justa y proporcional... por provincia. Pero no es un reparto proporcional si vemos el resultado a nivel nacional.

Para que existiera un reparto plenamente proporcional, tendría que aplicarse la Ley D'Hondt en una única circunscripción, toda España, en la que se eligieran los 350 diputados.

¿Por qué no se ha establecido un sistema electoral así?

No puede obviarse que un sistema así beneficia a los partidos que tienen un elevado números de votos por provincia, sin provincias en las que no obtengan ningún diputado y "pierdan" los votos. Estos son los dos grandes partidos y los partidos nacionalistas, que tienen los votos concentrados en pocas provincias.

No obstante, existen razones de peso para no establecer un sistema proporcional puro en una única circunscripción nacional. Son básicamente dos:

1.- Con una proporcionalidad pura hay grandes zonas de España -provincias poco pobladas- que apenas contarían nada en la elección de diputados y no serían tenidas en cuenta en la vida política nacional.

2.- La proporcionalidad pura permitiría que partidos con un uno o dos por ciento de votos obtuvieran diputados. No hay nada malo en ello considerado de manera aislada, pero existe el riesgo de que se forme un parlamento con 50 o 60 diputados de grupos pequeños a los que sea difícil poner de acuerdo para apoyar a un partido de gobierno, pero muy fácil de poner de acuerdo para votar en contra. Ello puede dar lugar a parlamentos ingobernables, imposibles de poner de acuerdo para apoyar un gobierno, creando una permanente inestabilidad política.

Un sistema en el que se aplicase la Ley D'Hondt en circunscripciones medias -las comunidades autónomas-, mejoraría la proporcionalidad de las elecciones generales sin que hubiera zonas con poca representación que quedasen fuera de juego en la política nacional.