¿Es legal poseer droga para el consumo?

Es habitual escuchar o leer que es legal poseer droga cuando es para consumirla y no para traficar ¿Es esto cierto?


El artículo 368 del Código penal castiga el cultivo, elaboración o tráfico o la posesión para esos fines. De tal manera que cultivar o fabricar droga o poseerla para traficar es delito. Poseer droga para venderla es siempre delito. No importa la cantidad que sea. Aunque se posea una cantidad mínima, si es para venderla, es delito. 

Si se posee una pequeña cantidad de droga y la persona dice que es para su consumo,  puede probarse que es para traficar con ella si se le intervienen balanzas de precisión, está la droga preparada en dosis para la venta o se sorprende a la persona vendiéndola, por ejemplo.

Fuera de los casos anteriores, si una persona alega que la droga es para su consumo, carece de crédito lo que diga si posee una cantidad muy elevada. Hablando con claridad: si una persona tiene cinco kilos de cocaína, por mucho que diga que es para su consumo, será condenado por posesión para el tráfico. Y es que no es creíble que alguien de verdad tenga una cantidad tan elevada para su consumo. 

Ahora bien, ¿qué sucede cuando alguien posee una pequeña cantidad que está realmente destinada al consumo personal? ¿O tiene alguna planta para el consumo?

En esos casos, la posesión de drogas no es delito, PERO ES ILEGAL. 

Esto es lo que muchos no entienden. Poseer pequeñas cantidades de droga es siempre ilegal, aunque no sea delito.

Que algo no sea delito no significa que sea legal. Aparcar en doble fila o no llevar el coche a la ITV no es delito, pero es ilegal. Nos pueden poner una multa o llevarse el coche la grúa. Esto es lo que ocurre con la pequeña posesión de droga para el consumo propio: es siempre ilegal y la policía interviene esa droga para destruirla e incluso puede imponer una multa. 

En resumen: poseer drogas o plantas de marihuana es siempre ilegal, aunque sea poca cantidad y sea para el consumo.

Sólo pueden poseer drogas legalmente los expresamente autorizados: laboratorios autorizados, farmacias o pacientes con receta médica, por ejemplo.